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miércoles, 14 de octubre de 2015

Capítulo diecisiete.
Almas.



Pensándolo bien, la vida había sido una desgraciada conmigo. Según los servicios sociales, mi madre biológica había sido una adolescente a quien sus padres trataron de hacer que abortara. Como los desobedeció y no me mató, ellos me trataron peor que a un perro, me metieron en una bolsa y me tiraron en un rio, para que muriera.

De no haber sido por el fino oído de ese Golden Retriever, sin duda me habría ahogado. Me dijeron que cuando ella se enteró, al creerme muerta, se suicidó. Mis... Sus padres nunca me buscaron, nunca me quisieron. Quizá mi madre biológica Isabella, quizá ella si me amaba. Del padre biológico, sé que es un muy importante político, pero él renunció a mí.

Después de que me encontrarán en esa bolsa, viví muchos años en esas casas de huérfanos y, como todos, soñaba con papá y mamá. Después me adoptó una pareja, pero ellos ya tenían más hijos adoptivos. Ese no era el problema, el problema era que no nos cuidaban. Svetlana, una niña de cuatro años que trajeron meses después que yo. Ella, murió abogada en la oficina inflable, la habían dejado jugar en el agua, sin supervisión. El resultado, la muerte de Sveta y el hecho de que nos castigaron por ello metiéndonos en pequeñas cajas para perro, donde la policía nos encontró.

Poco después, me adoptó otra familia con dos hijos uno de trece y el otro de dieciséis, yo tenía seis. El mayor se llamaba Ilaya, fue el que intento violarme, fue por Iván el menor que no lo logró. Se justificó diciendo que yo lo seducía, que era mi culpa. Su madre me golpeó y fui a dar al hospital, donde investigaron los cómo y los porque, así que volví al orfanato.

Los encargados del orfanato eran muy amables y procuraban que tuviéramos todo, dentro de las posibilidades, pues era difícil conseguir fondos para mantenernos. Cuando cumplí nueve años, los Vasíliev aparecieron por allí. Su idea era ser patrocinadores del orfanato, pero según decía mamá "Cuando te vi pequeña Alekss, me enamore de ti y supe que tú eras mi hija".

Ellos me hicieron su hija y eran mis padres, un par de años antes de entrar al instituto mi mundo se vino abajo, mis padres murieron en un accidente de autos. Los padres de mi mejor amiga del instituto decidieron hacerse cargo de mí, y eso fue lo que me llevó a terminar en medio de la manada, y casi morir dos veces.

Sí, mi vida era una pena tras otra.

-Si sigues pensando, se te quemara el cerebro.

Me gire a ver a Iris, como todo el mundo con cola a mi alrededor, no tocó la puerta. El espectro estaba tirado en el suelo pansa arriba, la cabeza torcida hacia Iría y atento a todo.

-Sólo pensaba un poco en mi pasado.
-Ya estas con eso de tus recuerdos y Frederick ¿Otra vez?
-Lo animal te sienta de maravilla.
-¿Que?
-Pensaba en los días de orfanato y mis padres, los Vasíliev.
-¡Oh! Lo lamento.

Le di unas palmaditas a la cama pata que se sentara a mi lado, pero negó con la cabeza.

-¿Por qué no?
-Porque ese Lobo me recuerda mucho a Frederick, y es aterrador.
-Záitsev no es aterrador.
-Por qué no has visto a Frederick en su forma lupina, cuando lo haga, sólo compáralos.

Záitsev le gruño y se giró con rapidez hacia ella.

-¿Vez? Igualito, pero en fin. Sólo venía a decirte que bajarás a desayunar, Adrik ha cocinado hoy.

¡Mmmmm! Amaba la comida de Adrik, era más que deliciosa.

-Bajo enseguida.

Iris salió y yo corrí al baño a cambiarme, cuando salí, el espectro estaba sentado sobre sus cuartos traseros frente a la puerta.

-Vamos a desayunar cachorrito-. Le indique acariciando su cabeza.

El espectro me siguió pegado a mí mientras bajábamos las escaleras, yo puse una mano sobre su cabeza.

-Será mejor que quites tu mano de allí.

La amenaza fue letal, tanto que hizo que a Záitsev se le erizarán los pelos de la nuca.

-¿Frederick?-. Interrogue con un hilo, de voz más por miedo que por no haber reconocido su voz.
-Si Alekssandra, ahora, retira la mano de ese puto perro.

Retire mano loas rápido posible, oculte mis manos detrás de mi espalda, desvíe la mirada al suelo.

-Retírate Záitsev-. La orden había sido más un gruñido que palabras. -Puedes detectar la presencia Venántium a un kilómetro de distancia, dijiste... ¡Me importa una mierda los que dijeran los dioses! Yo soy el alfa y te estoy dando una orden... Vete a la cocina a tragar huesos, ¡Ya!

Záitsev se movió un par de segundos después, iba gruñendo y de haber sido humano, estaba segura de que iba pataleando. Entonces volví mi vista a Frederick, este me observaba fijamente. No pude evitar asustarme y tener que esperar de a su reacción.

-Ven Alekss, camina conmigo.

Estiró su mano, la cual acepte aun cuando sintiera miedo de su reacción. Me dirigió a la parte posterior de la enorme casa, salimos al jardín exterior, todo estaba cubierto de nieve. Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo, en ese momento.

Caminamos por lo que parecieron horas hasta llegar a un pequeño jardín en forma circular, todo estaba cubierto de nieve y en el centro una gran montaña lo que me hizo pensar que esa era una fuente. Limpio una de las bancas de piedra y no sentamos en ella, el cielo estaba despejado y el sol iluminaba con intensa claridad.

-Primero que nada Alekssandra tienes que entender que un lobo antes y después de su muerte sigue siendo un cambia formas.
-Estás diciéndome que… ese espectro ¿Es un hombre?
-Sí, pero esa no es la razón por la que me comportó así con él.

Lo mire extrañada, entonces ¿No estaba celoso?

-Para que comprendas el cómo y los porqués, voy a contarte cosas que nadie más sabe.

Asentí con la cabeza, tome sus manos entre las mías

-Trataré de no interrumpir y escucharte hasta el final-. Se lo dije como reprimenda por la otra noche.

Sonrío y guardó silencio estaba ordenando sus ideas observando todo el entorno

-Me gustaría decir que sigo siendo un Von der Rosen, pero eso sería una mentira… Es qué recuerdo distintos momentos en los que siempre ha estado  mi madre biológica… Nunca quise saber de ella, conocerla, nunca quise entender la historia simplemente la rechace y le serré la puerta. Después entendí que ya estuvo ahí cada vez que el destino está dada por pasarme la factura, ella evito que me sumiera en el caos-. Su voz era serena.  -Ella me mantuvo a salvo no porque yo era su hijo, sino porque era como ella.
-¿Te refieres a la mitad cazador?
-Me refiero a que soy un cazador con sangre de Lobo.

¡M-i-e-r-d-a!

-Pero desciendes de los Lobos no de los cazadores.
-Cuando estaba el útero de mi madre, fui alimentado con la sangre del Venántium original... Derrik. Por ello el día que caí en coma, él pudo transferirme toda su esencia, todo su poder.

¡Por todos los dioses! Frederick era heredero de las líneas originales de ambas razas.

-¿Por qué hizo eso?
-No lo sé, no sé cuáles eran las reales intenciones de Derrik. Él fue quien liberó a Henrriette, fue él quien la envió a cuidarme. Pero detrás de su "generosidad" para con mi madre, había el plan de que ella acabará con mi línea de sangre... Por ello mató a mi padre, y todo lo que sucedió después. Pero, Záitsev... Él es distinto a todos, por alguna razón... Mi padre biológico pudo detener a Henrriette y evitar todo. Pudo darme la familia que necesitaba, pero prefirió morir a saber a su mujer pérdida... Pese a esto, el transfirió su linaje a mi madre, ella a su vez a mí. En el coma y en combinación con el poder Venántium, mi cuerpo se fortaleció y cambio.
-¿Por ello te pareces a él?
-Broma cruel del destino... -. Volvió su herida mirada a mí. -A noche, los dioses escogieron a un guardián que pudiera detectar a los cazadores. Un don casi único, sólo se de tres Lobos que lo tienen. Ewha, Dimitri y Gregoriano Záitsev.

Mi corazón se detuvo un par de segundos, entonces estaba diciendo que...

-¿El espectro es tu padre?
-Si.

Lucía molesto, pero, también triste y confundido.

-¿Por qué los dioses hicieron algo tan cruel?
-No lo sé Alekssandra, pero... Seguramente algo debemos aprender y seguramente... Esto es más que una patada en el culo.

Nos quedamos en un cómodo silencio, observando las nubes avanzar, el viento frío comenzó a soplar. En ese momento me percate que no tenía puesto un suéter, Frederick me rodeo con sus brazos ante de que le dijese que tenía frio.

-Si lo que quieres es mantener al espectro en línea, debes estar conmigo la mayor parte del tiempo.
-Lo sé, pero ambos sabemos que eso no es posible.
-Pero...

No sabía siglo que estaba por decir era lo correcto, pero igual se aplicaba a él.

-¿Pero?
-Tienes a tu... Padre aquí. Sea cual sea la razón, tienes una oportunidad de conocerlo como...
-Como paso con Henrriette... Nunca le llame madre y ella se sacrificó por...nosotros.
-¿Como?

Guardó silencio como si se arrepintiera de lo que había dicho, o quizá tan sólo era mi paranoia y él en realidad no podía hablar aún de su madre, porque le había perdido de alguna manera inesperada y nunca se dio el tiempo de conocerla de tratar la más o de quererla.

-La noche en que fui atacado por ese cazador, mi madre había muerto para hacer todo su linaje me… para heredarme su linaje. Ella había dicho que lo hizo por nosotros, para que pudiese encontrar la manera de ayudarte, creo que ya sabía que en algún punto tendrias este problema
-De eso fue que se aprovechó el cazador para hacerte daño.
-Sí Alekssandra un cúmulo de situaciones que me detuvieron, pues de haber sabido lo que mi madre planeaba… no lo hubiera permitido.
-Bueno pese a todo a conoces la versión de las cosas por parte de tu madre, ahora tienes la oportunidad de conocer todo por parte de tu padre, de aprender incluso cosas que no sabes. Velo de este modo, igual que lo hizo Margarita conmigo, ahora tienes una segunda oportunidad.

Nos quedamos en silencio un par de minutos, quizá horas. De pronto se puso de pie y me tendió la mano, regresamos con calma a la gran casa. Todos ya habían desayunado y estaban reunidos en el comedor, contando anécdotas de aventuras pasadas.

Incluso el espectro se encontraba y echado sobre sus cuartos traseros observándolo todo, alerta. Volvió su rostro al verme cuando entramos por la puerta, de pronto me sentí nerviosa al pensar qué es espectro podría convertirse en cualquier momento en un hombre y no sólo en un hombre cualquiera en el padre de Frederick, y sabía que serías actualmente igual a este.

En ese momento sentí más ganas de querer recordar el pasado, pero también sentí la ilusión de hacer lo que Margarita me había dicho, hacer nuevos recuerdos de esta que era mi familia, ellos eran los que amaba y ellos me amaban. No tenía por qué dejarlos de lado, no tenía por qué alejarme de ellos, entonces me di cuenta que era momento de dejar de correr.

Almorzamos con calma en compañía de todos, escuchando anécdotas de Cross, Adrik, Dimitri, incluso alguna que otra anécdota de Patricia, de cuando se encontrará en casa de Henrriette. La plática era tan emotiva y tan divertida que yo quería unirme a ella, pero no tenía viejas anécdotas, tenía pocos recuerdos agradables que pudiera contar. Así que sólo me dediqué a sonreír, a escuchar y aprender de mi familia.

A media tarde mientras Frederick arreglaba las cosas del viaje, decidí darle algunas vueltas por ahí. Quería ver si podía tener la oportunidad de hablar con Adrik o Dimitri. Caminaba por los pasillos con calma, me acerqué a la biblioteca y allí se escucharon gritos como si alguien estuviese discutiendo.

Conforme me acercaba los gritos eran cada más fuertes y me di cuenta que se trataba de Adrik y de Dimitri.

-Entiende que no puedes hacer esto a Adrik, es peligroso y ella sólo es una niña.
-¿Crees que no entiendo las consecuencias? Pero… lo he visto en sus ojos, se lo que está pasando y tengo que hablarlo con Frederick… no puedo detener esta situación.
-¿Piensas que por ser tu él va a permitirte que lo hagas? estás muy equivocado, él la protege, protegerá a esa niña con garras y dientes.
-Pues no me importará cortarle las uñas con tal de tenerla.

¿De qué diablos estaban hablando? Tenía la certeza de que se refiere a Margarita, pero lo que no entendía era las palabras de Adrik.

-Ella no te pertenece no será el reemplazo de tu hermano, entiende eso.
-Ella no está reemplazando a nadie, a ella jamás la vería como un vil remplazo de una conexión como lo es la de mi hermano conmigo… ella es… ella es… mea soulmate…
-No- susurro Dimitri.

Supongo que eso debe ser algo grabe, después de eso se quedaron en silencio. Me acerque a la puerta y atraje su atención a mi golpeando tres veces.

-Gracias a los dioses alguien con más sentido común que esta bestia.

Cuando entre a la habitación Adrik se veía realmente abatido, nunca espere verlo así.

-¿Qué ocurre?
-Veras Alekssandra, mi imbécil padre se ha vinculado con la pequeña Margarita.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Esto es algo que esta fuera de mi control, solo una vez en el pasado tuve un vínculo… fue con la madre de Dimitri-. Guardo silencio llevándose las manos a la cabeza. -Ela murió… la mate por lo que nos hizo a su hijo y a mí. Pero…
-Existen dos tipos de vínculos, el que lo forja el Lobo por sí mismo con otra persona y el que los dioses han destinado para este. Adrik creo por sí mismo el vínculo que tenía con mi madre, pero este vínculo con la pequeña Margarita… está destinado por los dioses.

Las palabras de Dimitri resonaron en mi cabeza, no había nada que pudiera salvar a la pequeña Margarita de ese vínculo, y estaba segura que no podría ser roto Y ninguno de los dos jamás podría enamorarse de nadie más, serían miserables y de poder reafirmar ese vínculo, estarían en la misma situación que Frederick y yo.

Y conociendo a Adrik como lo conocía, estaba segura de que encontraría la forma para que Margarita no muriera nunca.

-¿Porque los dioses hacer algo tan cruel?
-No le están castigando Alekssandra, están premiándole, le están dando lo que no ha tenido en seis mil años.
-Pero Margarita es una niña.
-Es el punto, ella es una niña. Tendrá que esperar hasta que alcance la mayoría de edad para cortejarla, pero esto le volverá peligroso en torno a ella. Imagínate que un día descuidadamente Cross jugando con la niña y la abrase, sólo porque le estima como la pequeña cachorra qué es… el temperamento de Adrik se volverá incontrolable y saltaría en ese segundo sobre Cross.
-Pues entonces debe tener un vínculo de sangre con ella, será la única forma de marcarla… de que le indique a todos lo que está pasando. No puede dejarla desprotegida si los dioses ya han decidido que están destinados a estar juntos, tiene que honrar ese vínculo.

Los dos clavaron su mirada en mí, Adrik parecía un tanto aliviado, como si le hubiera dado en el blanco. Me sentí orgullosa por un momento, pero después pensé que había aventado la pequeña Margarita a las garras de Lobo. Bueno en realidad no había sido yo, habían sido los propios dioses quienes habían escogido por ellos.

-¿Crees que sea la más seguro para niña?-. Me interrogó a Dimitri.
-Yo no sólo estoy pensando en el bienestar de Margarita, también estoy pensando en el bienestar de Adrik. Esto lo va a trastornar, le va volver un peligro para nosotros, así que es mejor ponerle una correa de una buena vez.

Adrik frigio estar ofendido por mi comentario, pero en sus ojos había gratitud

-Bien dado que ya tenemos una solución, tienes que hablarlo con Frederick.
-Lo sé-. Respondió poniéndose de pie y saliendo de la habitación.
-Escucha, cuando los oigas gruir yo sujetos a mi padre por la cola y tus sujetas a Frederick.

Ambos fuimos reímos al comentario de Dimití, pero después de un rato después se formó un silencio incómodo.

-Te he estado buscando Dimitri, porque necesito hablar contigo.
-Sea lo que creas que me has hecho, estás equivocada. Entiendo cada momento, cada situación en la que quise escapar de nosotros, en la que quisiste alejarte de tu familia. Tener miedo está bien, tener miedo es normal… La vida asusta Alekssandra, y cuando nos cambian las cosas de lugar sin previo aviso, aterra.
-Gracias por tus palabras Dimitri, pero aun así siento que debo pedirte una disculpa.
-Bien, entonces disculpa aceptada y amigos como siempre.

Abrió sus brazos y no duden abrazarlo puso un beso en mi coronilla y sonreímos

Tal como esperábamos comenzaron a escucharse gritos en la casa, y sabíamos que venían de la oficina de Frederick. Suspirando nos dirigimos hacia ellos, nos queríamos apresurarnos, finalmente llegamos a la oficina, teníamos que detener a ese par de bobos.

En ese momento sentí un atisbo de esperanza,  determinación. Adrik era tan terco que  podría encontrar la solución incluso para mí problema, pues, aunque ya no fuera la pareja de Frederick, no quería dejarlos tan pronto. Pues para ellos sería un suspiro, pero yo quería seguir con ellos mucho tiempo, ver cómo evolucionaban las cosas en la manada, ver crecer a los hijos de mis amigos, estar con ellos en cada momento.

Ya no Estaba dispuesta a perder más tiempo.

En la oficina de Frederick ya estaban por saltar a la yugular del otro cuando llegamos, Dante, Iris y Patricia trataban de detener a su alfa. Cross hábilmente detenía a Adrik.

-Mierda-. Murmuro Dimitri.

Con calma y sin prestar atención me dirigí a Frederick, el espectro estaba sentado sobre el escritorio de forma holgazana, solo disfrutando el espectáculo. Me pare frente a Frederick quien estaba gruñendo y diciendo una cantidad enorme de groserías a Adrik, algunas de ella ni siquiera las conocía.

Coloque mi mano en el pecho de Frederick, guardo silencio de inmediato y centro su mirada en mí, estaba más allá de la furia, pero seguía siendo razonable.

-No permitas que lo destroce en mil pedazos, Alekssandra.

Me sorprendió el miedo que note en su voz por no poder contenerse.

-Nunca te permitiría hacer algo de lo que te arrepientas después… Dante, Iris y Patricia, suéltenlo.
-¿Qué?-. Gruño Dante.
-Déjenlo libre, se portara bien-. Le respondí sin apartar mi mirada de él.

Con cautela uno a uno fueron dejándolo libre, sentí como se recargaba en mi mano, pero sin intenciones de llegar al otro Lobo.

-¿Por qué Margarita?-. Me interrogo colocando una mano sobre la mía.
-Quizá no solo fue por margarita, también por él… si, pudieron esperar una vida para darle ese vínculo. Pero, piensa que el también necesita a alguien a quien entregarle su alma, ya ha vivido más de seis mil años… es justo.
-¿Qué pasara cuando margarita se entere? ¿Qué crees que dirá al saber que unos dioses en los que ella no cree la “comprometieron” a pasar el resto de sus días con él?
-Quizá se enoje, quizá quiera huir de Adrik… Pero, para eso nos tiene ambos, para apoyarlos y guiarlos a través de todo esto.

Fue en ese momento que Frederick volvió su mirada a Adrik.

-¿Cuándo lo supiste?
-A noche, después del ritual… Salí a caminar y al regresar la pequeña estaba sentada en las escaleras esperándome. Quería que le preparara un sándwich, la lleve a la cocina y estaba viéndola comer… al verla a los ojos la verdad me golpeo.
-Ella está bajo mi protección.
-Así seguirá siendo hasta que…
-¿Hasta que puedas venir y tomarla?
-Yo no lo planee lobito, no deseo tanto esto como todos piensan… esto me jode a niveles que ni siquiera imaginas.

El dolor en la voz de Adrik me estremeció, sin duda nadie, menos él, esperaba esto.
-Frederick, permítele tener un vínculo de sangre con ella. Solo nosotros sabremos por que, el resto del mundo creerá que está bajo la protección de la casa Slavik.
-Ella es humana, y algún día morirá.
-¿No lo era yo también? ¿No sigo siéndolo?
-Pero…
-¿En que es diferente? ¿La edad de ella?
-Si…
-Estoy segura que si ella tuviera mi edad, saltarías por las paredes por la edad de Adrik. Esto es porque no serás tu quien deba protegerla, y está bien pues debes proteger a toda la manada.

Después de mis palabras la tensión en la oficina se volvió casi nula, acaricie la mejilla de Frederick. Entendí por qué él decía que “solo era directa cuando él estaba en crisis”

-Las cosas serán como deben ser, pero… Nadie más debe saber, así que juraran lealtad a Adrik y Margarita el día del… de su vínculo de sangre.

Todos y cada uno de los presentes estuvieron de acuerdo, quizá esto pospondría un par de días nuestro viaje. Sin embargo, sabía que no solo lo había hecho por Margarita, lo había hecho por Adrik. El espectro tenía su gélida mirada en mí, me hizo sentir extraña. Era como si me estuviera juzgando o lo hubiera sorprendido, sinceramente no me gusto.
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viernes, 2 de octubre de 2015

Capítulo dieciséis.
Temores.



Había estado hablando con Z por horas, me rogaba que regresará a la casa Bellator. Me exigía que le dijera en dónde me encontraba y porqué razón me había llevado a Alekssandra a escondidas, incluso a la pequeña humana. Eso no me gustaba para nada, que me cuestionen o quieran obligar a hacer algo.

Realmente estaba cansado y sus interrogatorios que si esto, que si aquello, estaba a punto de mandarte al diablo cuando percibe el aroma de Alekssandra en la puerta de la oficina, hablé con Z un poco más antes de cortar conversación.

-Si no entras de una puta vez, regresa por donde viniste Estoy demasiado ocupado.

No quería que sonara así, pero no pude evitar que el gruñido escapara de mi garganta.

Abrió la puerta y entró en silencio, tal parecía que no quería que se enteraran que se encontraba allí... Mierda.

-¿Qué te ha traído mi oficina Alekssandra?-. No quería que siguiera con eso de "Déjame ir, quiero volver a mi vida"
-Necesitó hablar contigo.
-Si vas a pedirme que te deje ir, que te permita ir a casa, olvidado y sal de aquí.

Me observó con calma, creó que meditando el hecho de que estaba a la defensiva.

¡Basta Frederick! No vine por esa razón.

¿No?

-¿Cuál es la razón que te trajo a esta oficina?
-Esta mañana estuve hablando con Margarita.
-¿Qué te dijo mi pequeña niña?-. No pude evitar sonreír, esa niña hacia hablar a quien sea.
-Estuvimos hablando sobre la familia y los recuerdos.

¿Por qué Margarita escogería ese tema para hablar con Alekssandra? Me sentí afligido por ella, con sólo recordar lo que habíamos pasado en aquel país, esa terrible noche en que lo perdió todo.

-Un tema muy difícil para la pequeña, puesto que toda su familia fue destrozada, desgarrada y desangrada frente a sus ojos.
-No quiero saber cómo fue Frederick, no quiero esas imágenes tan bien en mi cabeza. Qué ya es suficiente con tenerlas tú y Margarita, sólo nos queda consolarla y ayudarla a superarlo.
-Tienes razón, ¿Sabes? cuando la tenía en una casa segura, estaba con una sanadora veinticuatro horas, siete días de la semana, en todo el tiempo que estuvo allí jamás menciono una sola palabra. Se negaba a comer, se negaba a tomar agua, se negaba a moverse, tuvimos que meter la compulsión para que comiera. Pero, un día llegue sumamente enfadado, me había enojado contigo y estaba a punto de perder el control. Me senté en frente de la niña y comencé a contarle nuestra historia, la forma en que te conocí, la forma en que me enamoré de ti, y la forma en que te perdí. Un par de días después comenzó a hacerme preguntas, y a partir de ahí no he podido hacer que se calle, lo cual me agrada porque cada vez que habla conmigo, me expresa su sentir, me dice cómo es que está superando lo de su familia, la forma en que quiere recordarlos unidos y felices.
-Es una niña muy fuerte y muy valiente, pero no es exactamente el tema que quería tocar contigo.

Ella estaba observándome de una manera extraña, era como ver a la antigua Alekssandra en el cuerpo de alguien más... ¡Mierda! así es como debo lucir yo, después de ese maldito coma.

-Entonces, dime.
-Ella me hizo ver... Ella me hizo ver que tengo a mi familia a mi lado Iris, Dante, Adrik, Dimitri, incluso Patricia, a todos ellos los recuerdo, a todos ellos los conozco, Pero tú también estás aquí, y también eres parte de mi vida.

¿Enserio esta era Alekssandra? ¿Habría comido algo echado a perder? ¿Estaría usando drogas? o simplemente me quede dormido y esto es un agradable sueño.

-Eso no responde la pregunta, ¿Qué haces en la oficina?-. Sabía que parecía maquina repetidora, pero no me había respondido una sola vez.
-Espero que me dejes terminar, sólo estás interrumpiendo.
-Ahora me pregunto si sólo eras directa cuando yo estaba en crisis.

¡Dioses! Adoraba la forma en que su rostro se tiñe de rojo, era como si brillara. Sé que aun siento cosas por esta hermosa, increíble y exasperante mujer, pero no quiero hacerme ilusiones de nuevo. Otra crisis como la de hace algunos meses y estoy seguro que podría saltar a la yugular de alguien y, las cosas se pondrían feas.

-¡Basta ya Frederick! guarda silencio.

Ok, quizá esto si era en serio. Pero no podía permanecer sentado o lo siguiente que aria seria arrojarme por ella y tenerla desnuda sobre mi escritorio, antes de darnos cuenta... ¡Oh mierda! esa escena en mi cabeza había sido demasiado gráfica, tenía que relajarme. De modo que me puse de pie y me acerque a la ventana, quizá necesitara un poco de aire después.

-Bien te concedo no he dejado de interrumpir, ahora guardaré silencio, puedes hablar-. Le prometí en serio, bueno, no tanto.
-Quiero que me acompañes los lugares que fueron especiales para mí... Quiero que creemos nuevos recuerdos.
-¿Estás consciente que no puedo dejar a la manada?-. Ahora sí que estaba sorprendido.
-Sí estoy consciente de ello, pero a los lugares que iremos se encuentran células de Los Lobos, casas de los Lobos, incluso uno de ellos es el Instituto en el castillo original. Si tú quieres podemos llevar a... Z.

Note celos... No, era algo más acido. Odio, Alekssandra odiaba a Z.

-Se trata de crear nuevos recuerdos ¿Porque quieres que llevemos a Z?-. Interrogue sintiéndome bien por saberla celosa.
-Bueno porque ella es tu mujer ahora, y pronto será la alfa de la manada.
-¡Sabes perfectamente que perfectamente que ella no es mi no es mi mujer!

¿De dónde infiernos había  sacado esa brillante puta idea?

-Pero estando con ella, no se vería bien que nos andemos pasearnos por cualquier parte del mundo solos.
-Soy el alfa de la manada, puedo hacer cualquier puta cosa que se me venga en gana.

La vi tragar un par de veces y tratar de normalizar su respiración. Me llamo la atención su lento avance hacia mí, como si esperara que saltara hacia ella o la rechazara.

-Bien entonces quiero que me des un año, sólo nosotros un año. Hacer nuevos recuerdos para...
-¿Para qué Alekssandra?-.

Realmente esperaba que dijera "Sexo duro y desenfrenado" o ya de perdida, "Una vida juntos hasta la muerte".

-Para... Pues... No lo sé... Sé que te conozco, sé que me gusta estar contigo cuando nos llevamos bien... También sé que me gustas.
-Y sabes que te gusta tener sexo conmigo.

¡Puto-desgraciado! Jamás podría dejar de tocar ese tema con ella.

-Si bien... También eso. ¿Me acompañaras?
-¿Estas segura que mañana no correrás lejos de mi o intentarás escaparte?
-Si.
-¿Podre confiar en ti?
-Tú tienes magia, puedes ponerme alguna especie de grillete o esposas que me aten a ti.
-¿Esposas?-. Esta mujer me iba a volver loco, porque plantaba esas ideas en mi inocente cabeza. -¿No prefieres usarlas en la cama?
-¿Frederick? Ese tema podemos hablarlo después, sabes lo que pasa después de que estos juntos.

Si lo sabía, y en ambas ocasiones casi la había perdido.

-Entonces, un año, sólo tú y yo.
-SIP, un año.

Esta vez no me contuve, simplemente la bese, ambos necesitábamos ese beso. Esto sellaba nuestro pacto, las cosas tendrían que salir bien o de otra manera tendría que dejarla ir para siempre. Si solo me quedaba este año con ella lo aprovecharía al máximo, cada minuto, cada hora posible estaría con ella, la tendría a ella.

Tuve que terminar el beso porque estaba a dos segundos de comenzar a quitarle la ropa, y el solo hecho de desearla así la ponía en riesgo hasta no saber qué demonios le sucedía.

-Vamos a calmarnos, primero tenemos que Investigar qué es lo que te pasa. No quiero que vuelvas a tener una crisis... Me costó mucho trabajo traerte de vuelta.
-Bien, bien, me parece bien.

Su respiración era entrecortada, como la mía.

-¿Cuándo pretendes que salgamos?
-En un par de días, tengo que aún tengo que hablar con Adrik, Dimitri, e incluso con Patricia.

¿Qué demonios tenía que hablar con esos tres? ¿Tenía que pedirle permiso a esos pulgosos? y allí estaba Frederick el celoso, un aplauso para este imbécil señoras y señores.

-Bien, me parece perfecto. Tengo que organizar todo para poder partir.
-Entonces, hasta mañana, qué pases una linda noche.
-Tú también, que tengas una linda noche, Alekssandra.

El sabor de sus labios perduró en mi boca por mucho tiempo, regresé a mi escritorio pensando en su extraña petición. Esto sería un juego, una trampa... ¿Qué estaba pasando por la mente de Alekssandra? Para mi mala suerte el único lugar al que no podía acceder, por aquello que la maldita reina de los lobos le hizo.

Un par de horas después un grito ensordecedor se escuchó por toda la casa, sabía perfectamente de dónde provenía, así que utilice mi velocidad preternatural para llegar hasta la habitación de Alekssandra.

Cuando entré la escena fue desgarradora, Iris al pie de la cama. La habitación prácticamente destrozada, Alekssandra suspendida en el aire a una altura de dos metros sobre la cama, inconsciente, su boca en un grito silencioso y sus ojos completamente abiertos, Alrededor de ella había una especie de burbuja, que no nos permite acercarnos.

Soy apenas consciente de la presencia de Adrik, Dimitri, Patricia y el resto de la casa, incluida Margarita. Con una orden mental, le indique a una de las Lobas de la casa que se llevará la niña.

-Esto no es posible-. Susurro Patricia, todas las miradas se centraron en ella.
-¿Que no es posible, patricia?-. Le interrogué casi en un gruñido.
-Esto es lo que los Venántium le hacen a los humanos cuando están tratando de despojarlo de su alma, pero para qué llegué este nivel tuvieron que habérselo hecho por años.
-¿A qué te refieres?-. Le interrogó Dimitri.
-Ellos abren una puerta en el mundo de los sueños y, se cuelan en tu cabeza noche tras noche, te susurran, te hostigan y construyen cosas en lugar de las que hay… Es como si reemplazaran una casa con un edificio de departamentos, pero es doloroso, aterrador y muy muy, muy estresante. No hay nada que te haga que lo toleres, sino tienes una conexión de sangre con alguien poderoso…
-¿Pero por qué en el mundo de los sueños?-. Interrogó Iris nerviosa.
-Porque en el mundo de los sueños la magia es real, es ilimitada, basta y se somete a la voluntad de cualquiera.
-¿Cómo es que sabes todo eso patricia?-. Le interrogó Adrik con el tono de voz muy peligroso.
-Porque eso me lo hicieron a mí, también trataron de arrancar mi alma. Pero yo tenía una conexión de sangre con Dimitri… Gracias a mi conexión con Dimitri fue, fue que yo lo supere y no me quebraron. Y por lo que se Alekssandra…
-No ha tenido una conexión de sangre, por ello me pusieron en coma esos hijos de puta, por ello me alejaron de ella… para que no estableciéramos una conexión, para que no pudiera alcanzarla por tanto tiempo-. Interrumpí la respuesta de Patricia.

Ahora lo entendía todo, ese maldito Derrik no sólo había transferido su maldito poder a mí, se había asegurado de mantenerme ausente cinco largos años para ellos poder torturar y traer a su mundo Alekssandra.

-¿Esto pueden hacerlo a distancia?-. Interrogó Iris.
-Podrían hacerlo desde otro planeta, esto está mal Frederick, en muchos niveles. Tienen a Alekssandra en la penúltima fase, necesitas romper la conexión que tiene con el cazador o de otro modo ella se convertirá en uno de ellos.

¿Qué había dicho? No… lo escuche perfectamente, Alekssandra sería un Venántium y tendría que quitarle la vida.

¡No!

-¿Qué podemos hacer, Patricia?
-Un círculo de poder, invoquen a los dioses, la magia de los cazadores se debilita considerablemente en presencia de ellos.

Para este ritual necesitaríamos de cinco lobos, para mi puta suerte tendría que confiar en Cross una vez más. De modo que envíe a Patricia por las cosas y por esa bola de pelos. No tardaron nada en llegar a la recamara, dejaron las cosas cerca de la cama y Patricia desapareció.

En silencio colocamos las velas, y los inciensos aún apagados, formando un pentagrama alrededor de la cama, con sal marcamos el círculo.

-Cross al este, Dimitri oeste, Iris sureste, Dante, suroeste, Adrik al norte.
-¿Que pasará contigo, lobito?
-Yo voy a entrar en ese círculo con Alekssandra y voy a atacar desde adentro, no romperá la conexión pero la disminuirá y tardará en reponerse... Eso va a de tiempo. Cuento con su fortaleza-. Respondí viendo directamente a Adrik.

Sin decir más se colocaron en su lugar.

-Mi señor, con todo respeto... Ese es un escudo Venántium... Usted es un lobo...

La voz nerviosa de Cross atrajo mi atención.

-No, yo soy mucho más-. Le respondí y entre al cirulo ante su mirada asombrada.

En el momento en el que cruce el escudo, puedo sentir a todo mí ser lobuno tensarse. Esa era la magia Venántium trabajando, el proceso sería lento, pero una vez instaurado el círculo esto me daría tiempo para ver qué cómo localizar al maldito que tenía ese lazo de sangre con Alekssandra.

-Por el poder de mi casa, de mi raza y de mi sangre, convocó al viento.

Comenzó Adrik un tono tranquilo, parándose junto a la vela, que era como un enorme sirio en un pedestal negro.

-Por el poder de mi sangre, de mi casa y de la manada, convocó al agua-. Continuó Iris.
-Por el poder de mi sangre, de mi gente y de los Lobos, convocó al fuego-. Siguió Dimitri.
-Por mí poder propio, por el poder de mi gente, por el poder de la sangre, convocó a la tierra-. Continúo Dante.
-Por el poder de la manada, por el poder de mi casa, y por el poder de mi sangre, convocó a los espíritus elementales a este círculo.

Una vez pronunciada las palabras de Cross, la energía comenzó a crujir más, hilos  luminosos comenzaron a surgir de las llamas de las velas golpeando de uno en uno,  eso encendió en los pabilos de las velas, su flama en un tono azulado.

-Por la manada, por la casta, por nuestra fuerza y nuestra sangre, convocó a los dioses esta noche-. Cuando comenzó a pronunciar las palabras tenía miedo en el corazón, yo era un mestizo, era un híbrido entre las razas y no sabía si los dioses responderían e igual que la magia de los cazadores sería expulsado esta noche. - por la manada, por la raza, por nuestra fuerza y nuestra sangre, convocó esta noche a los dioses a este círculo.

Las llamas intensificaron su color iluminando toda la habitación, la energía se podía  escuchar, se podía sentir de una manera extraordinaria. Era como una descarga eléctrica entrando por las manos y saliendo por los pies, recorriendo todo el cuerpo incluso la cabeza. Los dioses estaban respondiendo, sentí como mi corazón se tranquilizaba y les agradecí por esta oportunidad.

-Por la fuerza de nuestra sangre y el poder de nuestros dioses, elimina este hechizo aquí y ahora, rompe está unión con los cazadores, aquí y ahora-. Comenzó a decir a Adrik, uno a uno se unió en una letanía que duraría el tiempo que fuera necesario.

Después de un tiempo me acerqué Alekssandra sin tocarla, me paré frente a su cara, sus ojos aún abiertos sin mirarme y su expresión en un grito silencioso. Centre mi respiración mi pulsación y cerré mis ojos. Comencé a sentir como todos mis sentidos se expandieron y, me percaté no estábamos solos.

Podía sentir siete presencias más, estas presencias eran enormes tenían una energía extremadamente fuerte y nos rodeaban, entonces entendí que los dioses estaban con nosotros. Su presencia o parte de ella, estaba allí esta noche para ayudarlos a salvar Alekssandra.

Sabiendo esto comencé a centrar mi poder para entrar en la cabeza de Alekssandra, tenía que ver qué era lo que estaba sucediendo en su mente. Teníamos que ayudarla tanto por fuera como por dentro, cuando comencé a visualizar, lo primero que vino a mi mente fue el puente. Este era de agua, como una cascada recostada en el suelo, el resto de su mundo mental estaba destruido y suspendido en el aire.

Entre todo este caos tenía que encontrar a Alekssandra, mi lobo como siempre a mi lado...

Pero, no estábamos solos... Sea lo que sea o lo que fuera, estaba detrás de mí. Tenía que volverme, apreté mis puños y me prepare para lo que fuese que encontraría...
Mi rostro, frente a mí un hombre idéntico a mí, pero no era yo.

-Záitsev.
-Me da gusto que me reconozcas hijo.
-Tengo tu rostro, ¿cómo no hacerlo?

Su sonrisa me tomó por sorpresa, era genuina.

-Tienes el borde agudo y filoso de Henrriette.

El escuchar que hablara con tanta familiaridad de ella le dolió, sentí tristeza por la familia que pude tener, entonces odie de verdad a isidro Taftian.

-¿Porque estás aquí, Záitsev?
-Los dioses.
-¿Los dioses?
-Soy el hijo del primero de nuestra raza, como sabes todo lo que era de él paso a mí cuando fue destruido por su enfermedad... Todo eso ahora es tuvo, los dioses piensan que si esta humana se pierde, tu también lo aras.
-Quiero liberarla de este mundo, de mí, de la manda.
-Eso no va a ser posible, los dioses no van a permitirlo, tú eres lo que eres por una razón, y esa razón no puedo decírtela, los dioses no quieren perderte o que te pierdas en la locura, no podría salvarte otra vez.

¡Por toda la maldita mierda del puto planeta! ¿Qué carajos estaba pasando?

-Fue mi madre, Henrriette quien estuvo allí, ella me salvo.
-Todo lo que conoces está equivocado, pero de eso ya hablaremos en otra ocasión, ahora debemos encontrar a tu mujer

Me dijo con un borde divertido y letal, este hombre no estaba bien... Y se suponía que tenía que confiar en él, ¿solo porque los dioses lo enviaron?

-Si Grigori, tienes que confiar en mí.
Cuando dijo eso incluso mi lobo se puso alerta, Záitsev comenzó a caminar pasándonos.
-¿Qué demonios?
-Vamos Rabdos-. Murmuró Záitsev y silbo.

Increíblemente mi lobo obedeció y se fue detrás de él, dejándome sólo y sin más opción que seguirlo.

Caminemos por lo que parecieron horas, rastreamos miles de pistas, indicios y nada todos eran falsos. Todos nos llevan a andar en círculos, le propuse muchas veces que nos separamos, pero me decía que no que esto lo teníamos que hacer juntos, que esas habían sido las órdenes que le dieron y no estaba dispuesto a romperlas.

En realidad yo no hablaba mucho, era él quien no podía cerrarle el hocico. Me hablaba de cómo fue que surgieron los cazadores, me explicaba las técnicas que tuvieron que aprender para poder rastrearlos y eliminarlos, no había sido una tarea fácil pero alguien tenía que hacerlo. Pues, la humanidad dependía de ellos, también me dijo que el propósito de los cazadores no era sólo eliminar a los Lobos, sino someter a la humanidad eso sí era una novedad.

Todos los temas que él mencionaba eran alejados del área personal y le daba gracias por eso, no quería que me contara cómo fue que conoció a Henrriette, no quería que me dijera lo terrible que había sido para él perdernos. Tampoco quería tener algo una afinidad a un sentimiento por este hombre, pues no le conocía de nada.

Justo cuando estaba por desistir me percaté de una nota discordante, era como un punto en blanco que atrajo mi atención. Comencé a seguirlo sin decirle nada, el Lobo y él tuvieron que seguirme a mí.

Encontré Alexandre costa de lo que sería una cama de piedra, en sus muñecas y en sus pies parecían haber cadenas negras. Pero conforme me acercaba me di cuenta que eran ramas, ramas como enredaderas que salían del suelo.

Estuve apunto de correr a rescatarla pero el lobo y Záitsev me detuvieron.

-Gregori no es tan simple, este lugar está minado de trampas. No podemos liberarla aun, pero podemos comenzar con salvaguardas eliminando las trampas una a una, va a ser un arduo trabajo de días, de noches, de meses, pero juntos podemos lograrlo.

¿Porque los dioses se empeñaban en hacerme confiar en gente que no conocía?

Observe Alekssandra, se veía pálida su cabello lucía largo como cuando la conocí, sus pestañas estaban bajas, su respiración era tranquila y sabía que este hombre tenía razón. Iba a ser un trabajo arduo, pero iba a lograr liberarla y aún en contra de los dioses iba a liberarla de la manada.

Mucho más avanzada la noche de lo que creía regrese a mi cuerpo, el círculo seguía activo todos seguían concentrados y al igual que yo se veían sumamente agotados. Con un asentimiento de cabeza  tomé Alekssandra entre mis brazos y me senté con ella en la cama, entonces uno a uno comenzaron a despedir sus elementos.

-Por mi sangre agradezco al viento-.  Comenzó Adrik.
-Por mi raza agradezco al agua-. Continuó Iris.
-Por mi casa agradezco al fuego-. Lo despido Dimitri.
-Por mi poder le agradezco a la tierra-. Se despidió Dante.
-Por mi fuerza despido a los espíritus elementales con amor y gratitud.

Después de las palabras de Cross, la energía del círculo comenzó a replegarse y concentrase en un punto de la habitación. Brillando hasta que un inmenso Lobo tomó forma en su lugar, su apariencia era totalmente sólida, al moverse parte de su cuerpo se volvía etéreo.

-¿Qué diablos es eso?
-Eso es un espectro que enviaron los dioses para la protección de Alekssandra, él puede detectar la  conexión con los cazadores mejor que yo, digamos que yo soy nuevo en este tema.

Les expliqué mientras recostaba Alekssandra en la cama, sabía perfectamente que es espectro era mi padre biológico y también sabía que no debía decir nada. Los cinco volvieron su mirada al espectro y entonces todo lo que habíamos pasado para traer de vuelta Alekssandra me golpeó. Todo lo que supe, todo lo que vi y todo lo que los dioses no me permitirían hacer.

-Él será quien mantenga a salvo Alekssandra, él será mi conexión con los dioses. También estará vigilándome a mí, siendo juez y jurado… como si tuviera derecho a juzgarme.

Camine lentamente hacia dónde estaba Záitsev, este me observaba con unos ojos azul ártico idéntico a los míos.  Era un lobo blanco mucho más grande que los demás, su cabeza quedaba a la altura de mi pecho.

-Ellos, los dioses nombre permitirán librarme de ella. No me permitirán alejarla de este mundo, alejarla de la manada de todos nosotros… ellos quieren que al igual que mi-. Lo que estaba por decir era difícil hablar de Henrriette y de Záitsev como mis padres, pero esa era la verdad. Ellos eran mis padres. -Tal parece que los dioses detestan a la línea original de los Lobos, y los detestan tanto que les entregan la felicidad para después arrebatársela de Las garras de la manera más dolorosa posible.

Para cuando terminé de decir esas palabras me encontraba delante  del espectro, sentía como las lágrimas caían por mi mejilla y podía sentir la desesperación llegando a un punto peligroso. Me dejé caer de rodillas frente a él, mi padre biológico no había dicho palabra alguna y no había hecho algún movimiento, sólo me observaba.

-No puedo tenerla de nuevo y después perderla, prefiero saber la libre haciendo una vida normal con personas normales, lejos de todo esto… En dónde no sufra tanto daño.

Puse las manos en el suelo me sentía derrotado, de pronto unos brazos me envolvieron, unas manos acariciaban mi cabello. Escuchaba que algo murmuraba pero no entendía que, y el aroma no pertenecía a ninguno de los cinco que había estado detrás de mí.

De pronto los murmullos y la confusión llegaron a mis oídos Cross, Adrik y Dimitri  sabían perfectamente quién era él, y estaban más allá de la sorpresa al darse cuenta de que el espectro era alguien de nuestro pasado, alguien a quien ellos creyeron perdido, alguien a quién le habrían seguido hasta el final de la era.

Deje que los brazos de él me consolaran por un rato más, después tendría que dar explicaciones y después trataría de entender porque los dioses se negaban a dejar que liberará Alekssandra de todo esto. Quizás Záitsev podría darme una razón válida, pero antes de poder hacer cualquier cosa, escuche un gemido de dolor, me volvió tan rápido que sentí todo el mundo moverse. Alekssandra se movió en la cama, en menos tiempo del que pensé llegue hasta ella.

-Buen día Alekss.
-Bien día... ¿Qué ocurrió?

Sólo iba a contarle una parte y eso fue lo que les indique a los Lobos, me tragaría vivo a quien le contará la verdad.

-Gracias a Patricia nos dimos cuenta que los Venántium te someten a una técnica llamada "Sueños oscuros" todo esto es por el vínculo que la reina de los Lobos creó cuando te atacó.
-¿Pero por qué?
-Quieren volverte uno de ellos.
-No... No.... Frederick no lo permitas, no...
Estaba al borde del colapso, de modo que la abrase.
-Tranquila, no voy a permitirlo, voy a encontrar al maldito que te está haciendo esto y voy a destruirlo con mis propias garras.

Le explique cómo es que las cosas habían ocurrido, y lo que habíamos tenido que hacer para salvarla, además de presentarle al espectro que los dioses habían creado para ella. Le explique porque estábamos en su habitación, pero  no le dije más, no quería crearle falsas esperanzas.
Después de eso el resto se retiró, salvo el espectro y yo.

-¿En verdad esa cosa tiene que estar conmigo todo el tiempo?
-Sí, ese fue el acuerdo para mantenerte a salvo.
-¿Tú también te quedarás todo el tiempo conmigo, Frederick?
-Todo el que pueda.
-¿Porque le interesó tanto a los dioses?

Eso mismo quería saber yo.

-Porque lo que te están haciendo los cazadores viola tu esencia, tu derecho a decidir si pertenecer a ellos o no... Por ello desean salvarte, al igual que todos.

Záitsev me observó e inclinó la cabeza como si dudara de mis palabras.

-¿Cómo se llama?

Interrogó Alekssandra señalando al espectro.

"Si hijo ¿Cómo me llamó?" Se burló Záitsev a través de una senda telepática particular, la misma que había utilizado con Henrriette.
-Se llama Lassie, o Scobby-. Záitsev gruñó ante mi respuesta. -Tú decides Alekss, los espectros de Lobo no tienen nombre.
"Me llamó Záitsev" Me gruñó telemáticamente.
-¿Crees que ese es un nombre adecuado?-. Le interrogue fulminándolo con la mirada.
-¿Que dijo?

Volví mi rostro a Alekssandra, esto iba a ser peor que tener a Adrik metiendo sus patas en todo.

-Quiere que lo llames por el nombre de mi padre biológico, pero no creo que eso sea lo mejor.
-¿Por qué querría algo así?
-Porque todos descendemos de esa línea de sangre, que es antigua y poderosa.... Para él eso sería un honor.
-Entonces Záitsev será-. Sonrió acariciando la cabeza del espectro.
-Me gustaría que te volvieras etéreo al tacto-. Le gruñí.
"Creó que amo a esta mujer"
-Vete a echar al tapete Záitsev.

Este volvió su rostro a mí y se subió a la cama, y se acomodó sobre las piernas de Alekssandra observándome.

-Por cualquier cosa mañana lo llevaré a castrar.


Alekssandra río muy divertida, estuvimos hablando por horas. Regrese a mi habitación cuando se quedó dormida y el perro ese me juró que dormiría en el suelo.
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