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jueves, 4 de junio de 2015

Capítulo doce.
Rabia.



Teníamos ubicado el rancho, las casas de seguridad, las casa de cada miembro de la alianza del este, de cada cazador que estaba involucrado. Mis hombres estaban ansiosos por salir de cacería, habíamos logrado rescatar a algunos de los jóvenes que habían secuestrado, pero teníamos que acabar con todos ellos de una sola vez.

-¿A cuántos de sus hombre puede movilizar a los puntos de ataque? Y ¿En cuanto tiempo?
-Puedo tenerlos listos para atacar en menos de veinte minutos, Director.

La sonrisa de Adrik era un tanto aterradora, pero lo era más por la confianza y certeza que demostraba.

-Bien, entonces el episodio luna nueva queda activo desde este momento.

El "Episodio Luna nueva" era el nombre que le habíamos dado a este operativo, era la primera vez en la historia de ambas razas que sucedía algo así. Por primera vez en mucho tiempo pude pensar en que había hecho lo mejor para mi raza esa noche, cuando nos abrimos al mundo.

Trabajar junto a todos estos hombres y mujeres altamente calificados, enseñarle como reconocer un cazador y sobre todo como eliminarlos, fue gratificante. Se formaron parejas, un Lobo-un Humano, incluso se diseñó todo un sistema de comunicación mediante el tacto.

La sugerencia de camuflar su aroma con sangre y jazmín, fue un tanto controversial, pero al final y sabiendo que el lugar apestaba a sangre, aceptaron. Así que una vez que tuvimos el equipo táctico listo procederíamos a ejecutar a esos perros rabiosos.

Pero, ¿Por qué las cosas se tienen que complicar cuando necesitas que terminen?

El director Tejeda recibió una orden de sus superiores, en está le indicaban que el operativo Luna nueva y todo lo relacionado con el caso tenía que ser abortado. Lo cual nos puso en alerta máxima, humanos incluidos.

En común acuerdo con el director, acordamos que él asistirá a una reunión "estratégica" con sus jefes, nosotros asistíamos como su gente de confianza y así casaríamos a la rata. Porque podía apostar mi cola a que detrás de esto había un cazador y, pensaba jalar ese hilo para ver hasta donde llegaba.

Así que ese día partimos, el director Tejeda y ocho Lobos escoltándolo, llegamos a las oficinas centrales, nadie nos veía, nadie sospechaba que había Lobos en el edificio.

Una vez dentro, comenzamos a esparcirnos por los alrededores, yo me quedé con el director, quién estaba sumamente tranquilo, eso me hablaba del tipo de entrenamiento que este hombre tubo. Se detuvo frente a una puerta doble que decía "conferencias 3", ajusto su saco y abrió la puerta. Yo escuchaba todo desde donde estaba parado, sí necesitaba ayuda, no me costaría nada entrar.

Pasaron sí acaso unos cuarenta minutos antes de que dijera algo que sólo yo podría entender, mejor dicho que iba específicamente para mí.

"-Presente uno alfa."

Vi a Xavier y Podorov acercarse a la carrera y abalanzarse sobre la puerta, pero fueron rechazados por un campo de energía. En el otro lado de la habitación, contado a la cabeza del grupo estaba un cazador, miraba a los Lobos sorprendido y a su vez furioso.

-Detengan a esos hombres.

Justo cuando estaban por dirigirse detrás de mi Adrik, lanzó una compulsión y se quedaron parados. Bien, era mi turno. Camine entre mis hombres y entonces el cazador me miro y, me reconoció, una sonrisa algo tonta apareció en sus labios.

-Pero sí es el perro alfa, el pequeño Vonder. ¿Puedo preguntar que te trae a mi presencia? Oh ya sé, quizá es que deseas morir con estos pestilentes perros. ¿Acaso no piensa responder nada señor Vonder?

Me pare justo a un pasó de la línea del campo de energía.

-Libéralos antes que me coma tú corazón.
-No, ellos son los títeres de los Venántium, son mis peones.
-Libéralos.
-Ni siquiera puedes pasar de esa entrada cachorrito, así que pronto te cazare y seré recompensado.

Recompensa, o sí, la muerte. El descanso eterno, la liberación... Eso no iba a pasar.

-Está es mi última advertencia, ¡Liberados ahora!
-¿O qué? ¿Qué va a hacer el cachorrito? Ni siquiera puedes acercarte.

Entonces le mostré mis colmillos, en una sonrisa que le hizo retroceder un pasó. Avance lentamente, el campo de energía comenzó a combarse hacia adentro y finalmente cedió dejándome entrar, cerradose detrás de mí.

-¡No! ¡Eso es imposible, tú eres un perro!
-¿Asustado?- No le deje responder, en lo que para él fue un parpadeo, estaba parado frente a él. -Buu.

El grito que salió de su garganta fue melodía para mis oídos. Lo tomé por el cuello y comencé a asfixiarlo, en cuestión de minutos lo tenía en el suelo. Con las uñas de mi mano le hice una herida en el pecho, una que no sanaría.

-Frederick, lo necesitamos vivo, tenemos que llegar a su jefe.

Lave al cazador a los pies del director.

-Bien Braulio es todo tuyo.

Tuve que esforzarse por retirar mis colmillos, una vez en calma me concentre en romper la conexión del Venántium con los humanos que estaban en esa habitación. Me tomos más tiempo de lo esperado romper con ese lazo que los unía con el cazador, con forme se rompían el campo de energía iba debilitándose. Muy astuto fue al haber usado la propia energía de los humanos como "pila" para ese campo, de pasó enmascaraba su presencia.

Las explicaciones no fueron necesarias, deje la conciencia intacta, de modo que todos ellos sabían exactamente lo que había pasado. Un par de horas más tarde y bajo un fuerte contingente Lobo-Humano regresamos a nuestro centro de comando con el Venántium metido en una jaula.... Como si fuese un lindo perro.

Una vez que fue dispuesto y encerrado de manera que no pudiera hacer daño alguno, volvimos a reunirnos para continuar con nuestra operación.

-Bien una vez que los equipos están asignados y listos, entonces está noche les daremos caza a esos animales.
-¿Quieres que te deje a alguno de esos animales con vida, para jugar, Braulio?

El director Tejeda clavo la mirada en mí, estaba serio y pensativo.

-¿Eso no sería peligrosos para ti, Frederick?
-Sólo sí te convierte es un cazador hijo de puta, posiblemente, pero sería porque tendría que venir por tú cabeza.

Antes de que todo explotara fui a darme una ducha a la habitación del hotel donde deberíamos estar hospedados, quería descansar un poco, alejarme del mundo.

¿Cómo era que siempre terminaba haciendo un trabajo que nunca quise tener? Me gustaría ser yo el que tuviese amnesia, el que no recordará nada y tener una vida medio en paz... Pero, ¿eso no era posible o sí? Me enredo una toalla en la cintura y salí a la habitación, fue  refrescante sentir el clima frío en mi piel húmeda.

-Deberías llamarla.

Estuve a dos segundos de saltar como un gato directamente al techo, de no ser porque estaba algo acostumbrado a esta clase de intromisión....

-¿Y decirle que, Adrik?
-Que no estas molesto y que entiendes por que dejó el lugar seguro.
-Z no debió contarte nada, esto es problema ente Alekssandra y yo.
-Es problema de la manada, tú inestabilidad nos afecta a todos.
-Eres-un-puto-dolor-en-el-culo.
-Gracias.
-Pero no voy a hacerlo... Ella no quiere recordarme, tampoco quiere nada conmigo.

 Me senté en la cama, sólo se pudo escuchar el cruzar del colchón bajo mi peso... Incluso en esto también era diferente.

-Solo dale más tiempo...
-El consejo me exige un nuevo vínculo, me exigen estabilidad con una de los nuestros.
-El consejo entero se puede ir a la mierda, nuestra alfa es y será hasta... Hasta su... Muerte.
-Eso es lo que la manada no quiere sufrir, no quieren perdernos de nuevo.

Sabía perfectamente que Adrik me entendería, que él sabría que no podía aceptar a otra y que no quería arriesgar a la manada.

-¿Qué pasará con Yurik?
-Esa bola de pelos necesita una tunda en su legendario trasero.
-Quisiera ser una mosca en la pared ese día.
-¿Sólo por eso estas aquí?

Se recargo en el sofá donde estaba sentado, se veía cansado, agotado emocionalmente.

-Es Aleck.

¡Por todos los dioses! Había olvidado a Aleck, no, sólo no quería pensar que él estaba peor que Alekssandra.

-¿Que ocurre con tú hermano?
-He estado recibiendo imágenes de él, pero como sí no fuera él.
-Explícate.
-Hace poco recibí una imagen de él y una chica, pero no era Alekss, era otra persona.
-¿Qué crees que esté ocurriendo?
-Solo veo dos opciones, o ya despertó y corto nuestra conexión para hacer algo que no es bueno, o está haciéndolo y trata de que no me enteré.
-Entonces le echaremos un vistazo a su mente en cuanto estemos en casa, así sabremos sí ha ocurrido algún de las dos.
-Me parece perfecto, pero deberías hablar con Alekssandra-. Esto último lo dijo con una sonrisa de suficiencia que me hizo reír también.

A la hora acordada con los humanos, estábamos en el perímetro del rancho, donde se había plantado un centro de mando móvil. Podía sentir la presencia de todos los Lobos y a través  de ellos a los humanos, era una red enorme y genial.

-Está todo listo señor Von de Rosen.
-Muy bien director Tejeda, sólo tenemos que esperará a que suelten a los humanos.

En esa semana con la promesa de que nuestro operativo iba a ser cancelado, fueron secuestrados un número muy considerable de humanos. Teníamos que asegurarnos de liberarlos a todos, atrapar a los cazadores con vida y eliminar a los perros enfermos.

¿Por qué a los cazadores vivos y a los perros no?

Simple, está era una trato de los Venántium, los perros sólo habían servido como sus marionetas, teníamos que encontrar a la cabeza del cazador y cortarlo de un sólo tajo. En un momento todos los Lobos nos pusimos en alerta, habían llegado hasta nuestros oídos gritos humanos.... Pero está vez también había mujeres.

-Han traído a las víctimas-. Le informe al director.
-Todos los equipos, "a morder"

Está vez el director Tejeda no se quedaría viendo la acción, detrás de los monitores del centro de control móvil, él sería mi compañero.  Así que como un binomio perfectamente entrenado, salimos a la caza.

Podía olor el terror en los humanos que corrían tratando de esconderse, sabía que les habían dado cerca de diez minutos antes de salir tras ellos. Lo que nos daba un excelente tiempo de reemplazar a estos humanos con un binomio Lobo-Humano.

"Lassie uno en posición, carnada resguardada, en espera"

La información del binomio comenzó a llegar a través de la senda telepática común.

"Bongo cuatro en posición, carnada asegurada, en espera".
"Sasy siete en posición, carnada en resguardada, en espera".
"Scobby uno en posición, carnada resguardada, en espera".

El director Tejeda y yo nos movíamos juntos, él siempre tenía una mano en mi cabeza, en mi cuello o en mi lomo, sin importar en qué dirección o que giro hiciera yo. Yo tenía mejor vista y olfato, pero no tenía ojos en la nuca, el director cubría este punto.

Mediante el código que habíamos diseñado me informó, de algo que noto detrás de nosotros. Sobre nuestras cabezas, entre las ramas de un árbol una niña.... Una niña de no más de 8 años.

Al ver a la pequeña hecha un ovillo, tratando de desaparecer entre la rama, aterrada. Sentí como una neblina roja cubría mi mente. Envié la imagen de la niña a todos los Lobos que estaban presentes, quería despertar la furia de la manada contra el enemigo.

"Aquí líder alfa, no quiero sobrevivientes, no dejen un sólo perro del este o Venántium con vida"

Si, así de simple había cambiado el acuerdo con el director Tejeda, pero estaba seguro que él aria exactamente lo mismo. Un par de minutos todo comenzó, podía escuchar el correr de esos enfermos de sangre, oírlos jadear, olor la excitación que este tipo de caza les daba.... Sentía la irá ir llegando a un punto donde no habría retorno.

Entonces vi a un Custos rubio, siguiendo el rastro de la niña.

-Ven ratita, sólo quiero masticarte un rato.

La pequeña emitió un leve quejido, suficiente para que este la escuchara. Volvió su enorme cabeza hacia ella, aún no nos había visto. En el momento que yo saltara a su yugular, Braulio Tejeda tendría que tomar a la niña y regresar al centro de mando y eliminar a quién se le interviniera en el camino.

Fue en este punto en que noté a un segundo perro del este, este tampoco nos había detectado, pero iría por la niña sin importar que el director la protegiera.

"Braulio, escucha, a tú derecha está otro Lobo, no lo mataras con tú arma, pero lo dejaras inutil el tiempo suficiente para que me encargue del grandote y regrese por este, hazlo en cuanto yo me mueva"

El director no protesto o se movió en absoluto al momento de que hable con el mente a mente, pero sabía que después de esto tendría que darle algunas respuestas. Antes de movernos le vi sacar un Taser enorme, y su arma. Tal como le indique en el momento que me movía, él fue tras el Lobo.

El lobo que estaba frente a mi gruñía y babeaba, su saliva era roja. Esto sólo me indicaba que había matado recientemente, y que estaba más allá de la razón, su mente se había perdido en la sed de sangre. De cualquier forma, no pensaba salvar a ninguno de estos hijos de puta.

"Me saciare con tú sangre, y luego rastreare a tú familia y los disfrutare como la carnada que son"

su voz en mi cabeza era grotesca y apenas entendible, no me reconocía, creo que en este punto no reconocería a nadie. Pero, por un segundo su mirada se desvío a la izquierda, eso era señal de otro Lobo. Calme mi corazón, relaje mi respiración y me centre en mi oído y mi olfato. Estos Lobos compartían el aroma, pero no eran familia. Un macho y una hembra unidos por un vínculo de sangre, pero también unidos pos una enfermedad.

El animal frente a mi sonrió, entonces la sentí ella se había lanzado directamente por mi cuello. Sólo que girare más rápido para tomarla por el cuello con mis fauces, la tenía atrapada, ya no se movía, pero aún estaba con vida. Su pareja emitió un gruñido, evidentemente no le gustaba como estaban pasando las cosas. Cuando este trato de moverse sólo apretaba un poco más mi agarré sobre el cuello de su pareja, pero mi ventaja sería temporal.

Para ser honesto estaba cansado de estar jugando, tenía que terminar con esto pues había más cosas por resolver.

Apenas término ese pensamiento en mi cabeza y se escuchó un crujido, de esos que te indican que un hueso se ha roto en miles de pedazos. El Lobo gruño y aulló al ver caer a su mujer al suelo sin vida, sin pensarlo siquiera le rompí el cuello. Fue como sí una parte de mi hubiera tomado el control y hubiera hecho lo que tenía que hacerse                           

 El perro frente a mi tomo un impulso y se abalanzo contra mí, me escape por los pelos de su agarre, cuando gire alcance a morder el lomo de este y le deje una grande y fea herida, pero no gruño o se quejó… creo que después de todo él ya estaba más allá del dolor.

Remonto en su ataque, sabía que esta era mi oportunidad. Pegue mi cuerpo al suelo, espere… de momento le sorprendió no verme en donde había estado, pero comenzó a rastrearme, estaba solo a cinco o seis pasos de mí. Le escuche hacer un sonido similar al de la risa, era obvio que me había ubicado. En el momento que se arrojó por mi cuello me gire y enterré mis colmillos en su yugular, con sus patas delanteras me golpeo y me hizo algunos rasguños.

Esto me había servido de casería, pero para nada me había costado el trabajo que pensé seria. Au así no iba a permitirme no participar, esta era mi manada y me gustara aun o no yo era el alfa. Un par de minutos después observe los cuerpos sin vida de esos dos Lobos, me dio envidia el saber que aun cuando los dos habían caído en la enfermedad de la sangre, seguían teniendo un vínculo muy fuerte.

¿Sería posible que recuperara el mío con Alekssandra? Para como estaban las cosas, lo dudaba.

Regrese con el director Tejeda, al irme acercando llego a mi nariz un aroma a pelos y carne quemada. Por más que nosotros controlásemos la magia, no podíamos evocar al fuego para atacar, de modo que me asustaba en pensar con que escena me habría de encontrar. Apresure mi trote, y entonces vi al director de pie, con una mordida en el brazo, rasguños en la mejilla. Pero estaba con vida, y en su rostro una sonrisa.

Cuando me pare frente a él entendí por qué, estaba mordido por varias partes del cuerpo, sangraba, pero él y la niña estaban a salvo.

“¿Qué se supone está haciendo director?”-Le interrogue mente a mente.
-¿Qué te parece? Estoy haciendo gua-guacoa*
“Sabes que eso no le matara, ¿Verdad?”
-Si lo sé, pero le ha de doler como una patada en el culo.
“Déjalo ya, ve por la niña yo lo matare”
-Oh no bola de pelos, este es mío.

El director dejo caer la pistola taser, me di cuenta que había como diez cargas ya usadas en el suelo, y algunos taser de mano. Saco un cuchillo de caza de un bolsillo en su pantalón, se acercó al agonizante y chamuscado lobo y le dio muerte.

“Repórtense”- Les ordene a todos los lobos. Algunos hacía rato habían eliminado a sus objetivos, otros tardaron un poco pero al final lo lograron, hubo bajas… si, perdimos a varios Lobos y sus parejas humanas terminaron el trabajo o viceversa.

“Mi señor, tenemos el rastro de los cazadores, se dirigen al este”- Me informaron desde el centro de mando móvil.
“Lassie dos, Bongo siete Scobby cuatro, en formación con Alfa líder, El director Tejeda con carga preciosa, escóltenlo y que sea atendido”

Después de un par de minutos llegaron los equipos que había llamado y algunos Lobos más, nosotros partimos hacia el este y el resto llevo a la niña y al director Tejeda para ponerlos a salvo. Corrimos por varios kilómetros siguiendo el pestilente aroma de esos hijos de puta, ellos pensaban que habían logrado escapar.

Nos llevaron hasta las afueras de un moderno edifico, entraron por la puerta principal. Al ver el letrero en la entrada con más detenimiento los note. Simbología de los Venántium. Este era un maldito centro de reunión de los cazadores, si perseguíamos a este pequeño grupo, moriríamos o seriamos atrapados y el trabajo de nada serviría. Entonces llame a todo miembro de la manada capaz de pelear y morder que se encontrase cerca. Esta noche desapareceríamos este edifico, desapareceríamos a cada uno de ellos.

Un par de días después estaba sentado al lado de la cama del hospital a donde habían llevado a la niña que el director y yo rescatamos, ella tenía varias mordidas y había perdido mucha sangre.

-Tenemos que hablar, Frederick.
-Lo sé, Bruno, lo sé.

El director Tejeda se sentó junto a mí.

-No solo soy el líder de la manada, también soy parte Venántium…

El director me escucho con detenimiento, pregunto cuando no entendió algún termino y comprendió todo, simplemente yo era diferente a todos los Lobos.

-Se irán, ¿cierto?
-Sí, debemos volver a Rusia. Pero, no estés triste, podrás contactarme cuando lo necesites y también a mis cachorros.
-la niña…
-La llevare conmigo, ella… lo que le hicieron a su familia…. Se lo debo.
-Bien, fue bueno jugar contigo Frederick.
-Lo mismo digo, fue bueno jugar con ustedes.

Para la siguientes dos semanas ya estaba todo listo, estábamos ya en el avión que nos llevaría a casa, las heridas que habíamos recibido estaban ya sanadas y nuestra preciosa carga estaba en una cama hiperbárica. La había metido en un trance profundo, de modo que dormiría todo el viaje y estaría tranquila en cuanto despertara en su nuevo hogar.

Me sentía frustrado más allá de cualquier cosa, aquella insipiente pelea solo me había dejado con más frustración que antes. Pero está a unas horas de patear el peludo trasero de su “real leyenda”

Después de lo que me pareció una eternidad deje a mis cachorros con la niña, ellos se encargarían de llevarla a un lugar seguro donde se recuperaría y lentamente seria introducida a nuestro mundo. Yo tome el primer vehículo que encontré y me dirigí a casa de los Bellator. El alboroto comenzó después de que aparque el coche y me apee, todos comenzaron a correr de aquí para allá, llevando cosas trayendo cosas. La leyenda salió de la casa, tranquilo, seguro de sí mismo.

-Primito, ¿A que debo el honor de tu visita?
-Corta esa mierda Yurik, no he venido a fraternizar, he venido por ella.
-Mi prima se quedara el tiempo que quiera quedarse, si no desea volver contigo no lo hará.
-¿Quién va a impedirme que me la lleve?
-Yo.

Le sonreía, pero no porque me agradara su respuesta, era porque lo veía tan seguro de sí. Se sentía como un gladiador frente a un novato… en algún tiempo esto habría sido así, ahora….

-Llámala y dile que se suba al auto-. Le ordene acercándome con calma hasta él.
-O ¿Qué?
-Perderás Yurik, aquí y ahora perderás.
-Yo soy la leyenda, de mí se cuentan esas fantásticas historias…
-Lámala-. Interrumpí su letanía de auto propaganda.
-No. Y no voy a disculparme contigo, primito. Lo hice por ella y lo volvería a hacer.
-Yo no te pedí eso, Yurik.

Entonces percibí su aroma en el lugar, estaba tranquila, expectante… mierda, estaba más hermosa de lo que recordaba…. Pero estaba seguro como lo que era, de que ella no tenía esa marca carmesí en el cuello cuando la deje. De modo que o algo había pasado o alguno de ellos la había lastimado, de modo que ahora si esa leyendita me la iba a pagar.

-Más te vale que te mantenga alejada Alekssandra, ya has causado suficientes problemas-. No quería dejarla intervenir o perdería contra Yurik.
-Pero... Esto es culpa mía no de Yurik, ni de nadie más.
-Yo no estoy culpando a otra persona que no seas tú, así que cállate y alejarte.
-No le hables de ese modo-. Gruño Yurik.
-No voy a tolerar está actitud suya señor Vladik.

Le vi transformarse en su verdadero animal, era inmenso y sus colmillos aterradores. Estaba seguro que había hecho que alguno que otro se cagara antes de darles muerte. Pero yo no le tenía miedo, realmente nunca he temido por mí en alguna confrontación. La muerte puede llevarme cuando guste, le temo a no poder defender a los que me importan.

Yo estaba cerca de Alekssandra cuando Yurik se abalanzo hacia mí, reuní toda mi energía, todo mi poder. En este primer golpe se decidirían varias cosas, entre ellas quien sería el ganador. Le espere, y cuando lo tuve a tiro lance mi golpe directamente a su mandíbula. El impactó del golpe que le di a Yurik me hizo caer a Alekssandra, sabía que Z la protegería así que me concentre en lo mío.

Una vez que Yurik se repuso intento un par de maniobras, en la primera me mordió el brazo, pero con mi mano lo tome por la garganta y casi le rompí la tráquea, seamos honestos quería castigarlo no matarlo.  En la segunda me golpeo con su trasero la pierna, pero me aferre a su tórax atrapando su cabeza con mis piernas, lanzándolo a unos tres metros.

Termine con desgarros en mis piernas y en la espalda hechas por sus patas. En la última salto a mi yugular, pero lo tome con una mano, manteniendo alejado su hocico de mí, con la otra mano lo golpee. Lo golpee tanto y tantas veces como energía y rencor tenía en mí. Cuando sentí que los husos de su cuerpo se fracturaron, no me detuve, hasta que la sangre emano.

Solo entonces lo lance como un trapo viejo, yo estaba exhausto, pero había hecho lo que había venido a hacer, le había dado una tunda a esa fiera. Me acerque a las mujeres, Alekssandra estaba pálida y sangraba… una vez más le había hecho daño.

-Z, llevaba con los sanadores-. Alekssandra me miro desconcertada, pero dejo que Z se la llevara. -¿Qué diablos esperan? lleven a ese costal de pulgas con los sanadores, ¡Ya!

En ese momento parecía que alguien había roseado repelente para perros en el lugar, todos los que se habían congregado a nuestro alrededor desaparecieron. Estaba exhausto, frustrado, herido y sobre todo preocupado por ella… en mi puto mundo siempre, todo gira alrededor de ella.












Nota: *gua-guacoa, termino de uso popular en algunas regiones de México (en el centro especialmente) que da alusión a que la barbacoa (platillo hecho de borrego o ternera) está hecho con perro.
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