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miércoles, 14 de enero de 2015

Capítulo seis.
Peligro.




¡Puta mierda!

Ahora no sólo estaba cansado, también estaba frustrado más allá del límite. Por un segundo estuve feliz. Al fin la tendría de nuevo entre mis garras, pero al final se escapó o deje que se escapara, porque no quería aprovecharme del momento.... Mira, soy que soy un puto santo.

Para ese momento lo único que deseaba era llegar al atacó y darme un refrescante baño helado, esto me ayudaría a bajar dos cosas, el coraje que traía encima y la calentura. Pero, dudaba que pronto encontraría solución a esta última. Necesitaba enfriarme con urgencia, necesitaba pensar con claridad para resolver todo lo que tenía que ser resuelto.

No entiendo aún ahora, la terquedad de Alekssandra, debería de simplemente dejarse llevar, debería confiar en sí misma. Pero, no. Duda de todos, le tiene miedo a todo. Tengo que ver como acercarme a ella o que ella permanezca cerca... ¿Cómo podré hace eso? No puedo asignarle ningún cargo dentro de la manada, o de latentes… debo pensar como o en qué.

De pronto percibir una nota discordante, algo en el ambiente había cambiado. Al mismo tiempo lo percibí con mi olfato, sangre, sangre de muerte. Centre mi atención completa en seguir el rastro, el aroma venía del instituto, pero algo estaba jodidamente mal con eso. Pero no entendía que.

Ahora era más rápido que cualquier miembro de la manada, lo que daba la apariencia de "pestañeo" es decir, que me desmaterializaba y me materializar. No, sólo me movía más rápido que el resto del mundo, era mucho más rápido. Además. Había estado desarrollando habilidades que no eran propias y un Lobo y estaba jodidamente seguro que no eran por mi condición de alfa.

Al llegar a la parte trasera de la torre de la rectoría, me encontré con la policía y ambulancias humanas. Además, la seguridad de la manada, Custos, Bellator, Centinelas y demás. Pero, era Dimitri no Adrik quién estaba dirigiendo todo, incluso me sorprendió que no fuese Dante.

-¿Qué fue lo que ocurrió señor Ruso?
-Hubo una infiltración Venántium.

¡Mierda! Un día de estos acabaré con toda esa gente, sólo es cuestión de tiempo.

-¿Como una infiltración Venántium dejó cuatro muertos?
-Sus Lobos mataron a mis hombres-. La voz provino de un grupo un hombre a mi espalda.
-Esa es otra pregunta ¿Que hacían sus hombres en el instituto?-. Me gire a verlo.
Era un hombre alto, de talla grande y de unos cincuenta y tantos. Me recordó un poco a mi padre adoptivo, pero con las diferencias claras como el color de cabello y de ojos.

-Recibimos una llamada desde este instituto, por el ataque a un humano- Me respondió sin intimidarse ni un poco.

¿Humanos? Yo no detectada humanos.

Oh, sí. El cazador. Pero esa cosa no es un humano.

-Ellos hace una vida que dejaron de ser humanos, pero eso se lo aclarare después. Señor Ruso.

La situación era más preocupante y peligrosa de lo que Dimitri o el policía podían pensar, una infiltración Venántium y la muerte de esos humanos. Este sin duda era el primer "ataque" directo a nuestra raza. Esto podría ser la primera fractura en la relación de ambas razas y todo gracias a los malditos cazadores.

De modo que comencé a ladrarle órdenes a todo mundo a través de nuestra senda telepática, finalmente aún hay cosas que no deben saber. Tenía que movilizar a mucha gente, desde Centinelas de élite, rastreadores, era demasiado lo que tenía que hacer.

Demasiados a quién proteger, humanos, Latentes, Lobos... Sobre todo a ella…

-Nos llevaremos a sus perros con nosotros.

¿Había escuchado bien? ¿Había dicho perros?

Esto no lo había hecho enfrente de otros, de hecho tenía poco tiempo que estaba enterado que podía hacerlo. Pero era una habilidad Venántium muy útil, no sabía sí funcionaria con un humano, pero sabía que con un Lobo sí. Bien, hora de intentarlo.

Lo vi directamente a los ojos, esto es difícil de entender, pero funciona similar a meter una compulsión en la cabeza de alguien. Es atravesar una puerta en tú mente, detrás de esa puerta se encuentra un puente. Puede verse de muchas formas, puente de luz, de metal, de tierra. Del otro lado, está la mente del objetivo, sí es un Latente, habrá igualmente una puerta y es algo complicado abrirá.

Son las salvaguardas que le protegen. ¿Los humanos las tienen? Sí, sólo que muy frágiles. Llegar a la mente humana fue cosa de Lobos, aquí era donde entraba la parte del cazador. Pasar y no implantar la idea o compulsión, más bien buscar información. Una vez encontré lo que busque, debía salir sí que lo notar. Tendría la sospecha, pero nunca llegaría a estar seguro.

-Voy a pedirle respeto para mi gente detective Pietrov, yo no me dirijo a su gente como monos. ¿Que acaso su nona Marika no le enseñó modales?
-¿Cómo supo?-. La sorpresa se reflejó en su rostro.

No era para menos le había recordado a la persona que lo había cuidado y amado desde que era un bebé, incluso hasta su muerte, él fue su pequeño. De esto apenas hacia un año, así que movía una fibra muy sensible en ese momento.

-Vamos, antes de solucionar nuestras diferencias, necesito una explicación-. Me gire a ver a Dimitri dejando al investigador con la pregunta en sus labios. -Quiero saber qué fue lo que pasó, quién llamó a la milítsiya? y sobre todo ¿Cómo demonios entro ese cazador en mi territorio?
-Eso mismo quiero saber yo-. Presto el detective, acercándose a mí.
-Pues entonces escuché detective, Dimitri.

Desde el momento en que dije cosas del policía que no sabía, pues de hecho este no se presentó conmigo, sentí la mirada cautela de Dimitri centrada en mí.

"¿Cómo supo su nombre? Él no se presentó"-. Me interrogo Dimitri a través de nuestra senda telepática común.
"Responde lo que te pedí, eso después te lo explico"
-Pues bien... No sé cómo es que se infiltró el Venántium, pero esos dos Lobos lo identificaron y lo atacaron, pero no estaban preparados para el frenesí que se desata al probar sangre... E realidad no es el momento en que la policía intervino, y ellos fueron atacados también, el policía murió después de abatir a tiros a los dos Lobos, después…

Había habido una nota de duda en la explicación de Dimitri, una que entendí a la perfección y que reforzaba mi creencia en un ataque para fracturar la ya de por si delicada relación Lobo-Humano.

-¿Venántium?-. Le interrogo el detective.
-¿No le informó el MYC sobre esa escoria que persigue a mi gente?

Vi la duda en su rostro. Sólo...-. Apretó la mandíbula y guardo silencio. No, no le habían dicho nada y lo habían enviado a investigar para que el viera lo que se supone “debería ver”. Una-puta-jauría-de-perros-come-hombres.

-Haga que su gente se lleve a los suyos, deje al cazador a los míos y el señor Ruso lo guiará a mi oficina. Usted será el lazo entre la policía y nosotros.
-No, tenemos que resolver esto, aquí y ahora.

Con su contestación estuve a punto de reír, me gustan las personas con carácter. Quizá podría darle un buen uso a este hombre.

-Por favor detective Pietrov voy a darle acceso a información que muchos humanos materia por tener, sólo le pido que saqué a su gente del instituto.
-¿Para que puedan desaparecer la escena del crimen?

Escuché gruñidos y me di cuenta de que había demasiados mirones, entre Lobos, Humanos y Latentes. ¿Que no habían recibido la orden de volver a sus habitaciones?

-Todo aquel que no tenga relación con la seguridad del instituto, que no esté relacionado con los incidentes de esta tarde retírese-. Hubo confusión por un par de minutos, no sabían sí comenzar a discutir o irse. -Ahora mismo.

Sí, bien, eso había salido como el Guido que debió ser, el de que le lanza un líder a su manada para que obedezcan. Todos los curiosos incluidos los humanos se retiraron, así que sólo quedó la cuadrilla de la policía, los forenses, mi gente y los humanos involucrados en todo esto. Dos chicas que estaban siendo custodias por dos centinelas.

-Ahora sí, detective. Los cuerpos de "mis perros" se quedan aquí. Las humanas que les llamaron, se quedan aquí. Cualquier evidencia de mi raza se queda aquí y de ser extraído algo será devuelto de forma inmediata. Sí usted quiere tener acceso a lo que encuentre mi gente, o alguna otra cosa, entonces deberá volver. Y déjeme decirle que esto no es una sugerencia. ¿Le quedó claro?
-¿Me dará respuestas a todo lo que pregunte?

¡Sí! me gusta, hombre ambicioso y directo.

-Le doy mi palabra de que así será.
-Bien, entonces volveré después.

Estaba por retirarme cuando percibir su aroma en el viento, casi al mismo tiempo Z se paró a mi lado.

-¿Que hace ella aquí?-, Me interrogo en un murmullo, tratando de no atraer la atención hacia ella.

¡Por todos los cielos! Pensé que ella hacia horas ya estaba en su habitación. Me olvide que la deje en la cabaña del bosque, creí que ya estaba en un lugar seguro. Levante mi cabeza y la vi, pude percibir el temor en ella, hasta que me encontró con la mirada.

-Debemos reunir al consejo-. Me recordó Z, como sí no supiera mis obligaciones.
"No, voy a ponerla en un lugar donde este a salvo", Le indique por la senda telepática que nos unía.
-No puedes, debes dejarla, no demostrar el valor que tiene.
"No, ellos vendrán por ella".
-Contamos con ello, deja que las sombras se encarguen, Permite que Slavik haga su trabajo.

Volví mi rostro a Z, ella tenía en parte razón.

-Te mataré sí algo le pasa.
-Estará a salvo lo prometo.

Me costó más de lo que pensé dar el primer paso para alejarme de allí y dejarla en medio de todo eso, pero lo que había pasado era más urgente de resolver que nuestro enredo amoroso. La deje en manos de Adrik Slavik como Z lo había sugerido.

Sí yo había estado bajo la vigilancia de su hijo, sin darme cuenta nunca de que me seguían los pasos, Alekssandra menos notaría que estaba siendo vigilada por los Lobos. Z, Dimitri y yo nos dirigimos a mi oficina, iba a ponerme en contacto con mucha gente. No me sorprendí el hecho de que el Custo hubiese estado en silencio un poco, pero quizá eso hubiera sido indicativo de que algo andaba jodidamente mal con él.

Al cerrar la puerta de mi oficina, Dimitri me tomo por sorpresa de los hombros y me estrella contra la pared. En un paradero lo tenía frente a mí, me superaba por el cuello con una mano y sus colmillos se habían alargado. Había un brillo asesino en sus ojos que me advirtió irme con cuidado.

-Vas a explicarme Cómo mierda supiste el nombre de ese humano y de su familiar, en este jodido segundo.

Ok, no hubo un “Rabdos” o un “mi señor” ni siquiera un “usted” esto era grave, serio entre nosotros.

-Podrás entenderlo y aceptarlo si te doy la explicación.

Tenía la mirada clavada en él, pero sabía que Z se estaba moviendo para tratar de quitármelo de encima y quizá darle una tunda en su peludo trasero por atacar de esa forma a su alfa. Pero, también sabía que estaba esperando a ver si era lo suficientemente fuerte para deshacerme de esa amenaza por mí mismo y corregir al cachorro.

-Inténtalo antes de que te rebane la garganta con mis garras.

Bien, allí estaba la ventana, debía explicarle y esperaba pudiese entender lo que estaba diciendo. Del mismo modo si no convencía a  Z de que esto era lo que era yo y seguía siendo yo, todo se iría al carajo.

-Tú mejor que nadie conoce mi historia, tú mejor que nadie sabe quiénes fueron mis padres biológicos. Mi madre uno de los miembros de los lobos con un linaje puro y mi padre de los primeros de nuestra especie, con la sangre más pura que cualquiera… sabes también lo que le hicieron a mi madre… a Henrriette cuando estaba yo en su vientre.
-Esa historia la se mejor que tu-. Me gruño entre dientes.
-Lo que no sabes es lo que eso me hizo a mí.
-Sé que tu sangre es una mezcla de nosotros y de ellos, y por ellos me refiero a los Venántium.

Escuche el jadeo de sorpresa proveniente de Z, creo que muchos de los míos aun ignoraban ese hecho o habían decidido olvidarlo. Quizá, Isidro Taftian hizo muy buen trabajo distrayéndolos para que ellos ignoraran u olvidaran ese hecho.

-Sí, así es Dimitri…
-Pero nunca habías hecho algo como lo que hiciste hoy, algo que los cazadores hacen con nosotros. Entrar en la mente de ese hombre y tomar información. Es por ellos que tenemos salvaguardas en nuestras mentes-. Me interrumpió furioso y sabia la clase de pregunta que se avecinaba, pero no sabía si estaba listo para escuchar la respuesta. -¿Qué te dio esa clase de poder?

Bien, había llegado el momento de responder y para ello iba a mostrarles algo de lo poco que podía hacer. En un movimiento calculado me deshice del agarre de Dimitri, con la facilidad que me da la fuerza de un alfa lo sometí y ahora era él el que estaba entre mis garras. Mis movimientos fueron tan rápidos que incluso Z, que estaba a unos pasos de distancia no los pudo seguir con claridad.

Podía escuchar el latido del corazón de los tres en esa habitación, increíblemente el corazón más relajado era el de Dimitri.

-La sangre de Venántium que esos hijos de puta metieron en Henrriette cuando estaba embarazada me hizo susceptible a sus propios poderes y trucos, por ello siempre tuve habilidades que ninguno en la manada tenia. Creo que este era el motivo por el cual Isidro siempre me quería aislado, y olvidado. Quizá este era el poder que quería al hacerme su “hijo” quería tomarlo todo pero Henrriette le mato antes.
-¿Eres una cazador?
-Si Dimitri, soy un cazador. El cazador que eme ataco hace cinco años fue uno de los primeros, fue el padre de todos esos hijos de puta, y el muy maldito transfirió todo lo que él fue a mí. Sabía que sobreviviría por mi línea de sangra. Así, que sí, soy un Lobo y un Venántium al mismo tiempo… soy el Lupus est venator

¿Esta revelación afectaría mi relación con la gente más allegada a mí? Eso no lo sabía, quizá sí, quizá no. Pero sin duda podría significar que mi propia gente me tuviera miedo, que comenzaran a desconfiar. Afloje mi agarre sobre Dimitri y me aleje de él, con calma me acerque a mi escritorio y me recargue en este. La tensión en la habitación era casi visible, ambos Lobos tenían las mandíbulas apretadas.

Era evidente que estaban teniendo una conversación mental, dejándome fuera. Incluso podrían estar deliberándolo con el resto de la manada.

-¿Qué ventaja nos da esto?

La pregunta de Z me tomo por sorpresa.

-Nosotros siempre tuvimos presente el hecho de lo que había ocurrido con Henrriette, nunca preguntamos cómo es que eso te había afectado, ni nos motivó para apartarte de la manada. Así que, supongo que lo que te haya hecho el cazador hace años lo hizo con algún motivo. En cuyo caso, supongo que tú sabes exactamente cuál fue. ¿No es así mi Rabdos?

Este era el Dimitri que conocía, frio y calculador en los momentos en que se necesitaban, quizá por esa cualidad fue que él era quien estaba dirigiendo el desastre de hace algunas horas.

-No me queda muy claro aún, pero supongo que tiene que ver con el hecho de que los cazadores se separasen, Creo que Derrik quería detenerlos... incluso creo que quería la destrucción de su especie.
-¿Qué ventaja nos da que tú seas parte de ellos?-. Interrogo Z nuevamente.

Algo que no me sorprendía, finalmente ella era una estratega y una guerrera impresionante.

-Puedo usar todos los dones, poder s o trucos que esos mal nacidos usan, incluso puedo combinarlos con mis habilidades, su magia con la nuestra.
-¡Por los dioses!
-Vamos Z, tu nunca has sido tan creyente.
-No es eso Frederick, eres como el alfa de ambas razas.

Bueno, eso sí que no me gusto.

-Eso quiere decir que puedes usarla vacuidad, eso quiere decir…
-Nada Dimitri, no voy a usar el vacío jamás. Ellos ya lo han hecho indiscriminadamente, estuvieron a punto de hacerlo con patricia… ¿Qué te hace pensar que podría usarlo contra alguien?
-¿Ni siquiera contra ellos?-. Interrogo Z.
-No sé qué efecto tendría la vacuidad sobre alguien en quien ya ha sido usado. Así que no, por el momento no.

Vacuidad… vacío, eso era lo que los cazadores le hacían a alguien antes de convertirlo en uno de ellos. Ese hechizo era quizá el más pervertido de todos, despojar al ser humano de su alma, de su esencia misma, para convertirse en un ser oscuro, retorcido y sin moral.

-¿Crees que los cazadores sospechen algo de esto?-. La preguntado Dimitri  podría haberse escuchado fuera de contexto en otro momento.

Pero, ahora que la  había hecho las ideas comenzaron a surgir en mi mente. Mil escenarios comenzaron a aparecer frente a mí, si estos hijos de la gran puta sabían lo que ese cazador me había hecho y en lo que me había convertido… seria entonces un arma muy valiosa en contra de los Lobos… si ellos matarían al mundo entero por poseerme.

-Espero que no tenga ni la más remota idea de esto Dimitri, por el bien no solo de nuestra raza.
-Entonces hagamos todo lo posible para que jamás se enteren.

En ese momento me pareció que la palabra “jamás” no duraría mucho tiempo, pero por ahora tenía que reunir al consejo entero y tenía que esperar al humano, ver que cartas tenía en la mesa y decidir cuál sería mi próximo movimiento.

Depuse de todo esto asegurarme que Alekssandra se encuentre bien.


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